Rosario, Jueves 20 Septiembre 2018
Lunes, 10 Septiembre 2018

El impacto local de la devaluación tras la corrida cambiaria Destacado

Escrito por  La Capital
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La última corrida cambiaria aceleró la caída de todos los indicadores económicos. Suben los precios y se deteriora la actividad.

La última corrida cambiaria que llevó al dólar arriba de los 40 pesos se transformó en la estocada que faltaba para pulverizar las expectativas de ventas de industriales y comerciantes para la segunda mitad del año y terminó con las esperanza de los consumidores de que se modere la inflación en los próximos meses. El escenario que se viene es de aumentos de precios desmedidos y freno en el consumo: recesión.

La inquietud de los mercados ante las turbulencias cambiarias llevó al gobierno nacional a pedir un adelantó de los desembolsos del crédito al Fondo Monetario Internacional para despejar el fantasma de la cesación de pagos. A cambio, el organismo internacional le exigió adelantar las metas fiscales. Para cumplir con esos objetivos, el gobierno anunció medidas por el lado de los ingresos y por el lado de los gastos y el nuevo paquete de ajuste comprometería aún más la actividad económica y la situación de las provincias.

Con el objetivo de alcanzar el déficit primario cero en 2019 el lunes pasado se anunciaron medidas que incluyen la eliminación de los subsidios al transporte y de la tarifa social eléctrica y el traspaso de estas erogaciones a las provincias. También incluyen la vuelta de las retenciones a las exportaciones y la suspensión de algunas rebajas impositivas prometidas.

En los hechos, y lejos de lo que ocurre en las negociaciones en Nueva York con el Fondo, la escalada del dólar ya impacta en la población argentina. El presidente del Centro Unión de Almaceneros de Rosario, Juan Milito, confió que ya llegaron nuevas listas de precios con aumentos que rondan entre el 10 y 15% y resaltó que la suba es más pronunciada para productos de primera necesidad como el aceite y la harina. El dirigente, además, se mostró alarmado por la "profunda caída del consumo" que se registra desde la semana pasada.

"En sectores medios hay mucho miedo ante la situación futura y en los sectores populares no les alcanza el dinero para comprar. Sumado a esto empezaron a llegar listas de precios con subas de entre un 10 y 15% de aumento, en promedio un 12%, en donde se distingue el aumento del aceite y la harina y son listas programadas con un dólar a 30 pesos por lo tanto desgraciadamente habrá un remezón", indicó Milito.

El referente de los almaceneros rosarino recordó que desde el 1º de enero al 31 de agosto la suba de productos alimenticios, bebidas y limpieza llegó al 32% y a eso hay que sumarle al menos un 10% de las subas notificadas ayer por los proveedores. "Tendremos que ver cómo vamos a llegar a fin de año", remarcó.

Milito dijo que a diferencias de otras situaciones críticas, hoy por hoy "el consumidor está muy precavido y tiene mucho temor y ni atina a especular como a veces se hace en la economía familiar de comprar más cantidad de algo". Dijo: "Hay una parálisis en el consumo".

Respecto a los constantes incrementos de precios, Milito apuntó que desde mediado de abril, cuando comenzó la escalada del dólar, a la fecha cada vez que subió la divisa estadounidense se incrementó el precio de la mercadería. "En los sectores populares no es un problema de percepción, es una realidad. Un fideo que estaba 20 pesos la semana pasada ahora está 25 o 28 pesos. Esta incertidumbre se traslada al consumo. Nosotros los comerciantes de barrio tenemos el problema de que las tarifas, los alquileres no nos dan margen de especular, estamos preocupados por vender, sin perder plata", subrayó.

Por su parte, el presidente de la Federación Argentina de Supermercados, Alberto Beltrán, confió que apenas comenzó a subir el dólar "las empresas proveedoras cortaron las ventas". El referente de los supermercadistas reconoció que "algunas empresas suspendieron o anularon las ventas por falta de precio".

Panaderos

Jorge Vitantonio, tesorero de la Asociación de Industriales Panaderos y Afines de Rosario y presidente de la Federación Argentina de Panaderos, indicó que el panorama "es horrible" y señaló que el consumo viene en caída desde los tarifazos, el aumento de la inflación y peor aún desde la última corrida cambiaria. Es inminente una nueva suba del precio del pan y especialidades, aunque desde el sector no se aventuran a arriesgar porcentajes, teniendo en cuenta la volatidad de los precios de la harina e insumos.

"El precio del pan ya aumentó un 10% la semana pasada, antes de la abrupta corrida cambiaria y lógicamente va a volver aumentar aunque desde el sector se desconoce en qué proporción, ya que en estos momentos no hay precio fijo de la bolsa de harina. Hasta tanto ello no esté claro, no vamos a aumentar preventivamente. Primero queremos saber bien los costos y después se traducirá. Trataremos de que sea al precio más bajo posible, porque nosotros no pretendemos especular sino mantener nuestros negocios abiertos y que la gente tenga este alimento básico a su mesa", expresó el dirigente.

Vitantonio subrayó que "la gente está muy asustada y desorientada" y aunque reconoció que "no puede dejar de comprar" dijo que "ya no lo hace por peso, sino por pieza".

"Las familias ya no compran por kilo sino que se retraen y eso se nota en la producción, que bajó entre un 30% y un 40% desde principio de año", señaló al tiempo que contó que "en el verano el consumo baja habitualmente pero cuando llegó la temporada alta con el frío la actividad nunca se recuperó".

El referente de los panaderos locales dijo que existe una capacidad ociosa del 40%. "En mi panadería, por ejemplo, hacíamos 6 bolsas de harina por día y ahora desde hace 6 meses que hacemos 4. No sólo nos afecta la caída de las ventas sino las subas de las tarifas e impuestos que han aumentado mucho más que la inflación", detalló.

En el último año y medio al menos un centenar de panaderías han cerrado sus puertas, entre ellas las emblemáticas La Lucana y Alcorta. Desde la Asociación de Panaderos denuncian que decenas de los locales cerrados continúan trabajando puertas adentro, en forma clandestina y prueba de ello es que "los molinos harineros siguen moliendo las mismas cantidades", acotó el dirigente.

Lo cierto es que la suba del pan es inevitable. "Tendríamos que trabajar con el gobierno provincial en la sanción de un proyecto para que nos rebajen la energía y producir a un precio más accesible, como ocurre en otras provincias como Misiones. Lograr un precio cuidado. Con el municipio ya hicimos el intento, sin resultados", sugirió el presidente de la Asociación de Panaderos.

Otro estadio

Ricardo Diab, presidente de la Asociación Empresaria de Rosario (AER), reconoció que desde el sector empresario se sostenía que "la paridad del dólar estaba atrasada, y así lo demostraba la falta de competitividad que podía tener alguna empresa" pero advirtió que "de repente se pasó a otro estadío".

"Aquel que estaba por hacer alguna operación no la puede hacer. No hay precio, no sabe si está comprando bien o si va a comprar mal, y eso genera parálisis", describió.

La crítica situación "también genera problemas financieros y económicos en aquellos que tenían alguna inversión o estaban ligados al dólar", indicó Diab, y alertó sobre las consecuencias negativas que la disparada de la divisa tiene "fundamentalmente sobre las pymes".

Sergio Angiulli, presidente de la Cámara de Ferreteros de Rosario, dijo que en el sector están totalmente desconcertados porque "no hay precios". Según reveló algunos proveedores suspendieron la entrega de productos, con lo cual estamos vendían sin referencias y sin saber si podrían reponer ese bien", dijo al tiempo que destacó: "La situación me enoja muchísimo porque hay distribuidores que están especulando, que suspendieron las ventas argumentando que no saben cuánto deben cobrar".

"En el sector de ferreterías tenemos una inflación parecida a los aumentos del dólar. Si bien hay producción nacional, los insumos generalmente son importados, por lo cual los aumentos son muy fuertes, y un asalariado que sigue percibiendo el mismo sueldo ya no puede comprar, por ejemplo, una máquina o una herramienta que sale 40% o 60% más que antes", indicó.

Durante la última semana de agosto, en Rosario algunas cadenas de electrodomésticos sacaron de la venta los productos y sólo dejaron los de mayor precio, especulando con los aumentos producto de la suba del dólar.

Industria

Por su parte, el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario (AIM), Claudio Mossuz, lamentó la reimplantación de las retenciones sobre el sector, que se suma a la reciente baja de los reintegros a las exportaciones. "A nadie le cae bien esta medida, pero las expectativas ahora están puestas en que se encuentre algo de tranquilidad frente a un panorama de mucha incertidumbre", dijo el dirigente empresario.

El temor y la cautela dominan las expresiones de los dirigentes del sector industrial, que por estos días asisten a las celebraciones por el Día de la Industria. Paradójicamente, en momentos en que los indicadores de actividad muestran estrepitosos derrumbes. "Desgraciadamente hubo un error grosero de modelo y los problemas del sector, si bien se agravaron en los últimos dos meses, vienen de arrastre", relató Mossuz, quien recordó que "los brotes verdes de finales de 2017 duraron muy poco".

Desde el sector industrial, el titular de la Federación Industrial de Santa Fe, Guillermo Moretti, señaló que se está viviendo "un momento muy complicado ya que la mayoría de los insumos están dolarizados, y a eso hay que sumarle la nafta y la energía eléctrica, cuyos precios también están en dólares", dijo.

El combustible volvió a subir producto de la devaluación, el incremento de los impuestos internos, la suba de los biocombustibles y la escalada del valor internacional del petróleo. Las empresas YPF y Axion aumentaron los precios de sus combustibles entre 8,5% y 12% como consecuencia de la suba del costo de producción por la devaluación del peso. La petrolera YPF incrementó sus precios un 9,5% promedio para la Capital Federal y Gran Buenos Aires y un 8,5% para el resto del territorio nacional.

Daniel Giribone, presidente de la Cámara de Estaciones de Servicios, Garages y Afines de Rosario (Cesgar), se mostró preocupado por el impacto que tendrá en el consumo la última suba de los combustibles.

El dirigente manifestó la preocupación del sector que representa ante las ventas con tarjetas de crédito. "Cuando uno paga con tarjeta en cualquier local, el precio es diferenciado respecto al pago contado. Si nosotros hacemos eso, nos castigan porque el precio está fijado por las petroleras. Cobrar a los 28 días corridos un producto que nosotros incluso estamos pagando por anticipado, en este contexto y con las tasas de interés que tenemos, nos resulta altamente perjudicial", renegó Giribone.╠

Viajes, al contado

En el rubro turismo, el impacto llevó a tomar medidas drásticas, al punto que "casi todos los operadores suspendieron los pagos con tarjetas de crédito y sólo se aceptan pagos con billetes para los paquetes al exterior", afirmó Oscar Vázquez, presidente de la Asociación Rosarina de Agencias de Viajes (Arav). La devaluación del peso que detonó en los últimos días "retrajo las ventas y las consultas porque se genera volatilidad en el valor del billete", agregó.

"También hay mucha preocupación en gente que ya ha adquirido su paquete turístico, y que no tiene certeza de cuánto va a pagar por sus consumos en el exterior cuando llegue a la Argentina. Necesitamos conocer reglas claras para seguir adelante", concluyó.

Alquileres

Mientras desde las inmobiliarias advierten que la vertiginosa corrida cambiaria ha dejado al mercado "totalmente" parado y anticipan una posible baja en el precio de las propiedades del orden del 10% al 15%. Desde el Centro de Estudios Metropolitanos de la Concejalía Popular denuncian una alevosa especulación, especialmente en cuanto a las cláusulas que se imponen en alquileres, que "hoy están cerrando con aumentos de hasta 35% semestrales", dijo Nire Roldán, presidente de la entidad que defiende los intereses de los inquilinos.

"Una encuesta nacional realizada a principio de año revelaba que los alquileres representaban un 41% del ingreso de un trabajador, hace quince días, ese porcentaje subió a 50%, sin contar las tarifas y expensas, entre otros gastos. Realmente estamos en una situación de acoso", consideró y bregó por una ley nacional de alquileres ajustados a los salarios y al costo de vida, la cual ya tiene media sanción del senado.

Por otra parte, Roldán denunció que en el afán especulativo "los propietarios prefieren no renovar los contratos, por más que sus inquilinos sean ejemplares, y especulan alquilar a un valor nuevo, ajustado a dólar, al que se suman comisiones y otras cláusulas y mecanismos (ilegales) que seguramente irán surgiendo y agregando para trasladar al inquilino el costo" de la devaluación. En ese sentido, recomendó (a quienes puedan) "tomarse un tiempo de espera. No arrebatarse ante las presiones de las inmobiliarias". Y a quien tenga urgencia de mudarse "que tenga mucho cuidado con lo que firma".

Exportar es la meta de las automotrices

La producción automotriz registró en agosto una suba del 9% con relación a igual mes de 2017 y las exportaciones aumentaron 60%, pero las ventas mayoristas tuvieron una fuerte caída del 31,9% en la misma comparación, según el último reporte de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).

La entidad que reúne a las terminales locales aseguró que el comportamiento del sector en agosto "aún no refleja el cambio de escenario y la implementación de las nuevas medidas anunciadas en las últimas semanas, como la baja de los reintegros y los nuevos derechos de exportación".

Con un total de 520.468 vehículos comercializados entre enero y agosto, el sector registró una baja interanual de 7,8% en lo que respecta a ventas totales.

Al respecto, Luis Fernando Peláez Gamboa, presidente de Adefa, destacó que "dado el perfil exportador de nuestra industria, entendemos que la implementación de estas nuevas medias, tendrán efecto tanto en el nivel de actividad como en nuestras perspectivas de mediano plazo", estimó el dirigente.╠

Con un promedio de 22 días hábiles de actividad, la producción nacional de vehículos fue de 49.335 unidades, un 19% más respecto de julio anterior y un 9% por sobre la comparación con el mismo mes del año pasado. Entre enero y agosto, el acumulado de producción fue de 333.440 unidades, es decir un 9,7% más respecto de los 304.085 vehículos que se fabricaron en el mismo período del año anterior.

El sector exportó 28.068 vehículos, lo que significó un incremento del 10,7% respecto de julio, y un crecimiento de 59,6% con relación al volumen registrado en agosto de 2017.

En el acumulado de los primeros ocho meses del año, el sector exportó 175.001 vehículos, lo que arrojó un crecimiento de 34,1% respecto de las 130.526 unidades que se enviaron a diversos mercados en el mismo período del año pasado.

En ventas mayoristas, el sector comercializó a la red de concesionarios 52.224 unidades, volumen que se ubicó 12% por sobre el registro del mes anterior, y 31,9% menos en su comparación con el desempeño de agosto del año pasado.

Fuente: La Capital

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