Rosario, Sábado 25 Noviembre 2017
Martes, 16 Mayo 2017

La Corte de Justicia y la corte de Scioli

Escrito por 

Las marchas en todo el país contra el 2x1 fueron un cachetazo no sólo para el máximo tribunal sino para todos los poderes constituidos. El derrape del ex candidato presidencial dispara una pregunta: ¿cuál es el límite en política?

La Corte Suprema de justicia tiene decidido cerrar el mes de mayo con una nueva postura en materia de la aplicación del 2x1 a delincuentes de lesa humanidad. Carlos Rosenkrantz se sentó, cara a cara, con Ricardo Lorenzetti y le dijo que estaba dispuesto a firmar con el presidente del cuerpo y con Juan Carlos Maqueda una postura contraria a la que pocos días antes había rubricado. El taparrabos jurídico nació del Congreso nacional que votó una ley muy vidriosa desde lo jurídico pero efectiva desde lo político.

Todos los diputados (menos el inclasificable salteño Alfredo Olmedo, el de la campera amarilla) y todos los senadores sancionaron una ley que aclara otra ley que está derogada. Probemos pensar esta idea otra vez: el Congreso sanciona una ley que modifica una ley que ya no existe. Raro. Los alumnos de las facultades de Derecho locales podrán ser de los privilegiados que le cuenten a sus colegas del planeta semejante invención argenta. Como si fuera poco, la misma ley que analiza una muerta quita garantías penales de forma retroactiva. Algunos aseguran que desde Ulpiano a esta parte, los amantes del sentido común en el derecho se retuercen en la tumba.

Los legisladores nacionales, algunos que se sintieron Martin Luther King llenándose de palabras ahora y olvidando su silencio de hace años, no hicieron otra cosa que darle la razón a la Corte con el fallo que benefició al represor Luis Muiña. El supremo tribunal dijo, sinteticemos, "no puedo no darle el beneficio del 2x1 a este deleznable sujeto porque no hay ley que lo impida". Eso es falso. Ya se dijo en esta columna que con sólo mirar el principio de los delitos permanentes y el acuerdo de Roma en delitos de lesa humanidad, hubiese alcanzado para fallar en contra. No señor. El Congreso, que se dice indignado con la Corte, sanciona una ley para aclarar lo que no hacía falta. Lo raro es que todos, aplaudieron.

Se cuenta en el cuarto piso de los tribunales porteños que el santafesino Horacio Rosatti quedó muy conmovido por la reacción social y callejera ante el fallo que él firmó. Como hombre de bien que es, relatan los que lo frecuentan, puso su examen de conciencia personal y jurídica del derecho y del revés quedando siempre convencido de lo que dictaminó. No tuvo intercambios con el presidente de la Corte porque su relación, ya se sabe, no es nada buena. Su colega Rosenkrantz, en cambio, se manifestó presuroso para buscar una salida al tema aunque, en el fondo, ideológicamente, piensa lo que sentenció. Internas palaciegas.

Las marchas de Plaza de Mayo y de todo el país fueron un cachetazo no sólo para la Corte sino para todos los poderes constituidos. A los jueces se les recordó que sería bueno que abandonasen sus actitudes monárquicas y que se acercasen a la realidad de los justiciables (eso somos nosotros) a los que deben servir con su actividad. Es ominoso el silencio de los magistrados que votaron como votaron. No tienen derecho desde la publicidad de los actos de la República a mantenerse mudos y no explicar porqué fallaron así. Que los jueces hablen sólo por su sentencia es paleozoico.

El silencio, en este caso roto por una voz tardía, fue abofeteado también en el rostro del Poder Ejecutivo. Se pasó de un insípido secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj a un presidente Macri sin el énfasis necesario de un presidente de un Estado de derecho que condena a un violador de esas mismas normas. Los legisladores danzaron desorientados para la tribuna antes que para las verdaderas convicciones.

Cuando termine este mes, la Corte, por unanimidad (¿Rosatti también?), fallará en todos los casos que tiene para juzgar sentenciando que no es aplicable ningún beneficio de reducción de pena en estos delitos. El voto principal será firmado por Ricardo Lorenzetti, absolutamente fortalecido después de este episodio. Demostró conocimiento social de lo que implicaría votar de modo y, en las formas, exhibió una indiscutida capacidad de manejo de tiempos y humores del tribunal, don que debe tener todo buen presidente del cuerpo.

La irrupción de Scioli

Cuentan cerca de Daniel Scioli que su actual pareja estaba dispuesta a concurrir a un programa de televisión para contar de su embarazo y del destrato que recibía de él. Es más: hay quienes ponen fecha y lugar de una sesión de fotos para una revista que esta joven iba a hacer. Enterado de esto, el ex vicepresidente, ex gobernador, ex diputado y ex casi presidente fue aconsejado. "Ataque preventivo". Cuando se puso cara a cara con Jorge Rial en la televisión, intentó contar que sería un padre añoso pero con dedicación y que la vida lo había bendecido con este regalo. "Mostrarse humano", le aconsejaron. Cuentan las mismas fuentes que nadie imaginó que la madre de la criatura se saldría de libreto (porque todo era una puesta, convengámoslo) y, furiosa, abriría una caja oscura de sentimientos de dolor que incluirían acusaciones de abandono de persona, incitación al aborto y más.

Este tema tan privado no debería estar en la discusión pública. Ni siquiera en esta columna. Sucede que un hombre de la trayectoria política como Daniel Scioli, a punto de convertirse en diputado nacional con deseos de volver a pelear por la Presidencia, lo colocó ante la mirada de todos y todas, abriendo la puerta de la privacidad con desembozo. Discutir si una pareja decide interrumpir el embarazo (discusión que cientos de miles han tenido y tendrán) no debería ser materia de temario televisivo. Salvo que quienes lo impongan sean sus propios protagonistas de tremenda relevancia política.

Planteadas las cosas así, ¿qué debería debatirse al respecto? No el destino de la pareja, no el destino del embarazo, no la relación de infidelidad de ambos. Eso sí que es privado. Si eso pesa más para decidir el voto de la ciudadanía que la actuación pública de este hombre que gobernó el territorio más importante del país y fue protagonista de 12 años de gestión (por acción, omisión, halago o maltrato), es que la hipocresía se disparó hasta el paroxismo. Lo que hay que ver es cuál es el límite de la clase dirigente (Scioli debe hacerse cargo de esto. Pero hay muchos en análogas situaciones) para defender su "carrera". ¿Usar un nacimiento o un aborto es un límite?

Lo otro que seguro merece tratamiento público es la cuestión del aborto. Daniel Scioli fue uno de los más férreos declamadores de la oposición a la interrupción del embarazo al punto de impedir con su mayor fuerza que este tema se consultara en el debate presidencial del que este cronista tomó parte. Claro. No tocar el tema en la campaña se explica si a la hora de poder recurrir al aborto se cuenta con el dinero y el poder suficientes como para hacerlo sin riesgos.

La disparatada estrategia comunicacional de un hombre que casi fue presidente debería servir para algo más que para el regodeo morboso de asomarse a la ventana abierta por dos personas que debieron discutirlo a alcoba cerrada. Debería motorizar un tratamiento institucional del derecho inalienable de las mujeres a decidir con su cuerpo y de todos a ser respetados por la ley a la hora de defender cuándo se inicia la vida. Porque, digámoslo una vez más. Hay quienes creen que esto ocurre desde la unión del óvulo y del espermatozoide y todos tenemos la obligación de respetarlos. Pero hay otros que, apoyados en otra mirada científica, creemos que no. Y también merecemos el mismo respeto, la misma protección de la norma y, sobre todo, el mismo tratamiento médico seguro y legal. No se trata de cuestiones de mayorías o minorías. La democracia es el gobierno de los más numerosos pero con irrestricto respeto a los que son menos.

Luis Novaresio

Periodista en C5N, Radio 10 y Radio Dos. Columnista del diario El Ciudadano de Rosario.

Noticias de Encuentro Argentino de Transporte Fluvial
  • Presentación Anuario Hidrovías del Mercosur

    Presentación Anuario Hidrovías del Mercosur En el Marco del XXVII Seminario Internacional de Puertos, Vías Navegables, Transporte Multimodal y Comercio Exterior, el martes 28 de noviembre a las 17.30 hs se presentará el Anuario "Hidrovias del Mercosur". Iniciativa del Instituto de Desarrollo Regional de Rosario[…]

    Leer más...
Noticias de Infrapublica.com

Cotizaciones

Dolar ${dolar_c} / ${dolar_v}
Euro ${euro_c} / ${euro_v}
Real ${real_c} / ${real_v}