Rosario, Lunes 19 Noviembre 2018
Lunes, 27 Agosto 2018

Miércoles clave en Santa Fe

Escrito por 

Claves. El 29A se define si habrá o no reforma constitucional en la provincia, algo que condicionó a la política santafesina en el último año. El escenario rosarino suma candidatos a intendente.

El miércoles próximo se sabrá si Miguel Lifschitz logra lo que no pudieron Carlos Reutemann, Jorge Obeid, Hermes Binner y Antonio Bonfatti: la aprobación legislativa —al menos en una Cámara— de la declaración de necesidad de la reforma constitucional.

Como nunca antes en la historia institucional santafesina, un gobierno estuvo tan cerca de avanzar, al menos en el proceso que conlleva una reforma de este tipo. De hecho, el miércoles será la primera vez que un proyecto oficial aterriza en el recinto.

Al margen de las negociaciones y las charlas de última hora, hay confianza en el oficialismo de llegar a la sesión especial con todos los votos propios, algo que había sido puesto en duda hace algún tiempo. "Sé que será muy difícil, pero nada es imposible. Lo importante es que se debata, que cada uno muestre su posición. Verles las caras y escuchar a los que están a favor y en contra. Como en el debate sobre el aborto", se escuchó por estos días en el despacho del gobernador.

Ese mojón no parece imposible. Todo indica que habrá quórum para poner en consideración el tratamiento sobre tablas del proyecto de declaración de la reforma. A partir de ahí se sabrá si la cuestión avanza hasta la aprobación o el rechazo. Nada será igual, según lo que resuelva la Cámara de Diputados.

Presente y futuro

El 29A también repercutirá en las estructuras internas de los sectores políticos. Si la reforma constitucional tiene la primera luz verde, habrá continuidad en el tiempo de las chances de Lifschitz de ir por la reelección, a menos que esa cláusula sea específicamente modificada. Y se pondrá en duda esa máxima no escrita que alude "a que nadie le reforma al candidato que te puede ganar". Por eso, la decisión no será una cuestión naif para nadie. Lifschitz necesita 34 votos. El Frente Progresista tiene 25.

Hasta el miércoles, como sucedió hasta acá, sobrevolarán todo tipo de operaciones, de todos lados. Pero los partidos se ganan en la cancha. El partido se juega el miércoles, y la cancha es la Legislatura. Mientras busca apoyos por afuera de los propios, el día anterior a la cita legislativa, Lifschitz hizo una convocatoria a todos los principales dirigentes del Frente Progresista, en un teatro provincial de la capital. "La idea es dar un mensaje de unidad, de demostración de fuerza, también para el futuro", dicen cerca del jefe de la Casa Gris.

Desde acá al miércoles habrá reuniones individuales y de las otras, casi por doquier. Podría decirse que luego del 29A quedará habilitada la campaña electoral. Esa aceleración de los tiempos en la provincia, ha generado algunos movimientos en las últimas horas.

El socialismo tiene un nuevo pretendido candidato a intendente: el concejal Horacio Ghirardi. Ghirardi, como otros, ve que la lista es extensa y se plantea: "¿Por qué yo no?". Lo propio sucedió con su par de bancada Enrique Estévez, quien salió a promocionarse en las redes sociales mediante fotos con militantes.

El que mejor mide, al menos por ahora, es Miguel Cappiello, pero no hubieron posiciones públicas de apoyo de los cabezones partidarios en las últimas semanas. Por lo pronto, es notorio el intento de mediatizar y hacer más conocido a Leonardo Caruana, el secretario de Salud. Verónica Irizar y Gustavo Leone también intentan competir.

En la vereda de enfrente, Roy López Molina aguarda el momento de salir a la escena, y nadie descarta por allí una interna para potenciar las chances. Empieza a sobrevolar la escena Jorge Boasso, con renovadas chances. Hasta José Corral, quien lo impugnó para que forme parte de la grilla de Cambiemos en 2017, lo llamó a Boasso. Mantuvieron un encuentro reservado y, en las últimas horas, se vieron las caras en Rosario.

La caída de la marca Cambiemos como consecuencia del pésimo estado de la economía vuelve a acicatear a Boasso, quien evalúa ir por adentro de Cambiemos o jugar por afuera. En política no hay muertos, sólo desmayados, podría decirle el edil a sus ex verdugos macristas.

Al margen de la catarata de nombres socialistas, Pablo Javkin quiere ser el opositor del socialismo en la interna del Frente Progresista. El concejal tiene un perfil propio moderado que es potencialmente atractivo para lo que necesita el oficialismo: atraer votos que se fueron a Cambiemos y hoy están decepcionados. Es lo que, a nivel provincial, quiere hacer Lifschitz.

En el peronismo, las aguas bajan calmas. Roberto Sukerman se golpea el pecho y mira algunas encuestas que lo muestran arriba en intención de voto. No será un hueso fácil de roer el peronismo rosarino en 2019, atento a que todo parece indicar que "la grieta" nacional tendrá un nuevo capítulo. Faltará saber si habrá un ejercicio de síntesis con Ciudad Futura, ahora que un frente entre ambos con el socialismo parece haberse alejado del horizonte electoral.

La alianza entre Rubén Giustiniani y Carlos Del Frade debería tener una salida electoral rosarina, episodio que, de concretarse, diversificaría los votos progres en la ciudad.

Alerta para todos: sin modificaciones sustanciales en las exigencias para presentar candidatos se viene un carnaval de listas, repletas de modelos, ex futbolistas y rubros por el estilo. Si no hay una reforma política profunda —que el gobernador prometió hace unos meses— las primarias en la provincia serán un cambalache. Considérense todos notificados.

Entre el repugnante tironeo mediático por la investigación derivada de los cuadernos y el pésimo estado de la economía, la política santafesina parece un juego de niños. Aunque el próximo miércoles haya un mojón que cambie el estado de las cosas en la Legislatura provincial.

Mauricio Maronna

Jefe de la seccion Política del diario La Capital

Noticias de Encuentro Argentino de Transporte Fluvial
Noticias de Infrapublica.com

Cotizaciones

Dolar ${dolar_c} / ${dolar_v}
Euro ${euro_c} / ${euro_v}
Real ${real_c} / ${real_v}